COMENTEMOS UN CUADRO (4). LA VÍA LÁCTEA

Una de las imágenes más populares de Rubens es la creación de la Vía Láctea en la que narra un pasaje de la historia de Hércules, inspirado en la «Metamorfosis» de Ovidio. Júpiter, su padre, aprovechaba que su esposa, Juno, dormía para que su hijo, que había tenido con Alcmena, mamara del pecho de la diosa y así se convirtiese en inmortal. Al despertarse un día, Juno contempló sorprendida al pequeño y lo retiró bruscamente, produciéndose el derramamiento de la divina leche en la bóveda celeste, provocando el origen de la Vía Láctea según la mitología clásica. Recordad que en griego la palabra para «leche» es GALA, GALAKTOS, de donde viene la palabra GALAXIA.

La figura de Juno sentada sobre un trono de nubes, acompañada por el pequeño Hércules, posiblemente sea una de las más bellas entre las realizadas por el maestro. Igual que en el resto de las obras del encargo, las expresiones de los rostros son fundamentales, como podemos contemplar aquí en el gesto de sorpresa de la diosa al encontrarse con el pequeño en su pecho. El paño rojo que cubre el pubis de Juno sirve para contrastar con la blancura de su cuerpo y el de Hércules. Tras ella aparece un carro tirado por pavos reales, su animal favorito, mientras Júpiter contempla la escena portando sus símbolos, el águila y el rayo. Las figuras se recortan sobre un fondo oscuro para obtener un mayor efecto volumétrico.

Comentemos un cuadro (3)

Tras La fragua de Vulcano, de Velázquez, y el Saturno, de Goya, y para no bajar el nivel, y a petición del público que nos sigue, dedicamos hoy este apartado a otro grande, Las Hilanderas, también del genial Velázquez. Nosotros vamos a darle el título más mitológico de La fábula de Aracne porque nos va a ayudar a explicar el tema.

En esta ocasión os dejamos con los expertos en arte, merece la pena:

Se trata de un gran cuadro realizado al óleo sobre lienzo pintado por Velázquez en 1657 para el montero del rey, Pedro de Arce, que en la actualidad se encuentra en el museo del Prado de Madrid. Constituye junto con”Las Meninas” la culminación del estilo velazqueño.

Observamos lo que a simple vista pareciera ser una escena de taller, un ejemplo de lo que se ha venido en denominar “pintura de género”, ya que en el primer plano tenemos a una serie de mujeres hilando en la rueca y preparando hilos. Al fondo se observa a tres mujeres, vestidas como nobles, contemplando un tapiz en el que aparece representado un motivo mitológico. Esto es sólo apariencia, ya que lo que en realidad se representa en el cuadro es una alegoría de Las Parcas, la representación de la fábula de Aracne. Ésta era una joven famosa por ser una buena tejedora, que retó a la diosa Atenea (inventora de la rueca) a un duelo de tejido. Así según esta interpretación, Aracne sería la joven que se representa de espaldas al espectador, tejiendo su tapiz que es el que está representado al fondo de la estancia, mientras que la diosa aparecería camuflada como la anciana que vemos en el primer plano, por lo que el pintor para darnos pistas de quien en realidad es, deja ver su pierna que no se corresponde con la edad del rostro de la mujer. La escena del fondo se correspondería con el final de la fábula, ya que Atenea, representada con sus atributos guerreros aparece enfrente de la joven, ataviada con un vestido de plegados clásicos, levantando la mano para castigarla y condenarla a tejer eternamente bajo la forma de la araña. Estas dos figuras parecen formar parte del tapiz que se encuentra al fondo de la estancia, pero según esta interpretación, estarían situadas justamente delante de él.

De nuevo en la composición, observamos el equívoco velazqueño, pues representa varios momentos de la misma narración y prescinde de cualquier tipo de jerarquización de las figuras, con lo que el espectador carece de cualquier referencia que le aclare el verdadero orden y significado del cuadro. Compositivamente destaca la simetría que se observa, ya que la obra se articula a base de gestos paralelos invertidos.

La profundidad la consigue con la captación de la perspectiva aérea, conseguida por el juego de luces laterales y frontales que recuerdan a lo que años más tarde van a realizar los impresionistas. La destreza en lograr captar la transparencia del aire alcanza uno de sus puntos culminantes en el veloz giro de la rueca que suelta el polvillo que deja el hilo al ser manipulado. A nivel cromático, contrapone un primer plano cálido y cerrado con un fondo frío y abierto, con lo que ahonda en la sensación de profundidad, ya que los colores fríos alejan las figuras del espectador, mientras que los cálidos las acercan. Por ultimo respecto a la pincelada, se va haciendo más líquida, lo cual también es producto de un cambio en la imprimación previa al lienzo. En muchas ocasiones, se esfuma la forma, ya que las pinceladas las coloca sin fundirlas entre sí, logrando calidades táctiles y visuales insuperables. Muchas figuras, están construidas solamente con color, que cada vez se hace más transparente.

Para más información, no tenéis más que echarle una ojeada a las Metamorfosis de Ovidio, que es quien no explica el mito.


COMENTEMOS UN CUADRO

Turno hoy para el gran GOYA en una de sus obras más impactantes e inquietantes: SATURNO DEVORANDO A UNO DE SUS HIJOS. ¿Tendríais este cuadro en vuestra habitación? Veámoslo y comentemos sus peculiaridades:

Según la mitología, el dios Saturno o Cronos debía eliminar a todos sus hijos para evitar que lo destronaran. Así, cuando nacían de su mujer, Rea, él directamente se los comía. Es una de sus pinturas negras, que colocó en su casa, la Quinta del Sordo, en la planta baja. Se trata de pinturas oscuras, realizadas originalmente con la técnica de óleo a secco, es decir, en la pared; posteriormente pasadas a lienzo. Se trata de una pintura muy desgarradora, que simboliza el paso del tiempo ya que Cronos o Saturno era el dios del tiempo. Así, el tiempo nos devora inexorablemente y de forma cruel, algo que atormentaba al pintor. Muy cruel, está llena de dramatismo, sobre todo visto en dos puntos: la boca del dios desgarrando la carne de su propio hijo y la mancha de color representado la sangre. Esta última es verdaderamente desconcertante, ya que es una simple mancha, sin dibujo, resaltando el carácter espontáneo. Goya representa al dios como un verdadero monstruo, con unos ojos saltones y atormentados, locos de ira. Así, representa al tiempo como un animal inexplicable que nos devora. Sería una imagen del tiempo melancólica por parte de Goya, que ya mayor, representa su nostalgia del tiempo pasado. De fondo negro, nos representa de cuerpo entero a un personaje desdibujado, cuya deformidad es evidente y que produce mucho más dramatismo en la escena. Así, otro elemento que representa dicha crueldad es que apenas es dibujo, sino una simple mancha que sale de la nada oscura.

EL ACUEDUCTO DE SEGOVIA

Nos manda nuestra compañera Marta una interesantísima presentación sobre esa maravilla arquitectónica que es el ACUEDUCTO de Segovia, uno de esos monumentos que, cuando se contemplan por vez primera, se queda en nuestra retina para siempre.

La presentación nos explica a las mil maravillas el proceso de conducción del agua desde los montes cercanos hasta la ciudad  así como el método de construcción tan fabuloso que ha logrado que hoy día, dos mil años después lo podamos seguir contemplando igual que lo hacían los habitantes de la antigua Segontia.

Todo vuestro, merece la pena:

 ACUEDUCTO comentada

Laocoonte y la cola del Vaticano

Tenemos otro video recién salido del horno. En esta ocasión le damos la palabra a los expertos en Arte de 2º de Bachillerato quienes nos muestran, a su manera, ese magnífico grupo escultórico que pudimos ver en nuestra visita a los Museos Vaticanos. Completamos el trabajo con un recorrido en textos por la Roma más desconocida. Finalizamos con una subida a la cúpula de San Pedro desde donde nuestros alumnos apreciaron  la grandeza de la ciudad de las 7 colinas.

Ahí va eso:

COMENTEMOS UN CUADRO

 Comenzamos hoy una nueva serie de entregas: iremos dejando aquí algún cuadro famoso, de esos que todo el mundo conoce, pero que a veces se nos escapa el tema o los personajes que aparecen. Todos son muy conocidos. Explicaremos el asunto mítico que aparece y dejaremos una pregunta en el aire para aquellos alumnos interesados en llegar sin problemas al cinco salvador.

Y para empezar, ni más ni menos que LA FRAGUA DE VULCANO, del gran VELÁZQUEZ, quien, a buen seguro, nos visitará en más de una ocasión. El cuadro es éste:

Y ahí va la explicación, tomada, con algunos cortes, de la Wikipedia: