COMENTEMOS UN CUADRO (4). LA VÍA LÁCTEA

Una de las imágenes más populares de Rubens es la creación de la Vía Láctea en la que narra un pasaje de la historia de Hércules, inspirado en la «Metamorfosis» de Ovidio. Júpiter, su padre, aprovechaba que su esposa, Juno, dormía para que su hijo, que había tenido con Alcmena, mamara del pecho de la diosa y así se convirtiese en inmortal. Al despertarse un día, Juno contempló sorprendida al pequeño y lo retiró bruscamente, produciéndose el derramamiento de la divina leche en la bóveda celeste, provocando el origen de la Vía Láctea según la mitología clásica. Recordad que en griego la palabra para «leche» es GALA, GALAKTOS, de donde viene la palabra GALAXIA.

La figura de Juno sentada sobre un trono de nubes, acompañada por el pequeño Hércules, posiblemente sea una de las más bellas entre las realizadas por el maestro. Igual que en el resto de las obras del encargo, las expresiones de los rostros son fundamentales, como podemos contemplar aquí en el gesto de sorpresa de la diosa al encontrarse con el pequeño en su pecho. El paño rojo que cubre el pubis de Juno sirve para contrastar con la blancura de su cuerpo y el de Hércules. Tras ella aparece un carro tirado por pavos reales, su animal favorito, mientras Júpiter contempla la escena portando sus símbolos, el águila y el rayo. Las figuras se recortan sobre un fondo oscuro para obtener un mayor efecto volumétrico.

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About Javier Bonet

Soy casi cien kilos de logófago empedernido y 1.85 de verbívoro impenitente. También, y parodiando al poeta Silvio, me considero un "servidor del pasado en copa nueva, un eternizador de dioses del ocaso". Me gustan la gente y los desiertos. Y escribir, y leer, y hablar, y el Instituto Marismas y todos sus marismeños.

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