SON LAS DOCE Y ESTOY CONTENT0

Sí, son las doce y pico y estoy contento, tengo sueño pero sigo pegado al ordenador. Leo y releo los mitos que mis colegas de Lengua han invitado a escribir a sus alumnos de 1º de la ESO y, en un rapto de locura politeista, agradezco a los dioses (a Atenea especialmente pero no menos a mi consejero y amigo Dionisos) que me hayan permitido trabajar en lo que trabajo. Hoy, tomando un vino con la Marquesa de Los Fachos, me decía ella, la Marquesa, que si un día una logse cualquiera o una mala lode nos echase a a la calle y nos quedásemos sin trabajo, ella seguiría dando clase, incluso sin cobrar. Hombre, yo tanto, tanto no sé, pero de momento y por si las moscas, ya le he dicho que me guarde plaza en ese barco rumbo a Itaca, me pido grumete, donde no nos vencerían ni escilas de tedio ni caribdis de yedras burocráticos. Al contario, nos dejaríamos seducir por los cantos embriagadores de los relatos de los alumnos de 1º hablando de los orígenes de las Marismas (del local de alterne,no, del Instituto tampoco, de las de verdad, de las que huelen a marisco los días de calor) y así llegaríamos a la jubilación, borrachos de relatos y sin querer llegar nunca a Itaca, ¿para qué? si lo que nos gusta es el viaje, no el destino.
Lo dicho, colegas de Hispánicas, a seguir en la brecha. Desde SAPERE AUDE estaremos ojo avizor y os echaremos todos los chicotes (palabra muy de Santoña, sinónimo de cabo, maroma, cuerda…) que os hagan faltan. Y los que no os hagan falta también.

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About Javier Bonet

Soy casi cien kilos de logófago empedernido y 1.85 de verbívoro impenitente. También, y parodiando al poeta Silvio, me considero un "servidor del pasado en copa nueva, un eternizador de dioses del ocaso". Me gustan la gente y los desiertos. Y escribir, y leer, y hablar, y el Instituto Marismas y todos sus marismeños.

2 thoughts on “SON LAS DOCE Y ESTOY CONTENT0

  1. ¡Ay, rey de las TICs! Voy a imprimir tus palabras y pegarlas en mi cuaderno de profesora rasa, sin títulos nobiliarios pero con una Marquesa conocida en Los Fachos, para que el día que me sienta vencida por la fuerza de las Marismas (entiéndase el instituto con todo lo que viene dentro) me acuerde de la suerte que he tenido al caer aquí y tener la suerte de trabajar con profes trabajadores, entusiastas y amantes de la coordinación dionisiaca.