Lo que nos deben los de inglés

La llegada del latín a Britania

Romanos y germanos estuvieron en contacto por siglos, comerciaban e intercambiaban. Los germanos, a diferencia de los galos, no adoptaron el latín como lengua, pero sí tomaron varias palabras. Algunos germanos llegados a las Islas Británicas serían el origen de los ingleses. En el s I a.C, los romanos, al mando de Julio César, y con la excusa de que los galos de las islas ayudaban a los del continente, iniciaron la conquista de Britania. Los sajones y los escotos invadieron la isla en el s V. Poco quedó de los celtas aparte de topónimos y algunos términos. Luego, con la llegada de la misión evangelizadora de San Agustín, se incluyeron términos no sólo religiosos sino también didácticos. El uso del latín como lengua de sabios y pensadores, también contribuyó a que permaneciera y que su presencia fuera muy fuerte.

Influencias léxicas del latín en lenguas germánicas

Se dice que el inglés tiene alrededor de 200.000 palabras de las cuales el 65% proviene del latín. En lenguaje científico ese porcentaje sube al 85% y en el coloquial cae al 35%. En el siguiente cuadro se dan unos pocos ejemplos de palabras inglesas, alemanas y españolas que provienen del latín:

Cuadro de similitudes léxicas

Latín

Inglés

Alemán

Español

       Architectura        Architecture           Architektur       Arquitectura
       Actio        Action           Aktion       Acción
       Concedere        Concede          Konzidieren      Considerar
        Sol        Sun          Sonne       Sol
        Mater        Mather          Mutter       Madre
        Pater        Father          Vater        Padre
        Construere        Construct          Konstruieren        construir

En este cuadro se presentan sufijos de adjetivos y verbo que derivan, sin lugar a dudas, del latín, demostrando una vez más la fuerza ejercida por esta lengua en el inglés al reflejarse en la morfología:

Cuadro de adaptaciones de sufijos latinos al inglés y español

Latín

Inglés

Español

-us (severus) -ous (serious) -o (serio)
-bilis (sensibilis) -ble (sensible) -ble (sensible)
-entia (violentia) -ence (violence) -encia (violencia)
-atum (creatum) -ate (create) -ar (crear)

Influencias sintácticas del latín en el inglés

Durante la formación del inglés literario se tradujeron numerosos textos latinos, esto dejó una profunda huella en la sintaxis inglesa. Dos ejemplos claros de ello serían el uso de las preposiciones y el evitar la doble negación.

  • Preposiciones y participios: al carecer el inglés, en sus principios, de una normativa rígida, se procuró imitar lo más fielmente posible la del latín. Esto se evidencia, por ejemplo, con la distinción entre what y which (del lat. quid y qualis); y construcciones de participios absolutos como having tested the system, he said that… (habiendo probado el sistema, él dijo que…), las cuales surgieron de traducciones de sintagmas latinos.

  • La doble negación: la prohibición de la doble negación en inglés, como por ejemplo I didn»t see nothing (no vi nada), tiene su origen en normas gramaticales del latín culto y ésta, a su vez, en la reflexión de que dos negaciones juntas constituyen una afirmación; en otras palabras, la primera negación negaría la segunda. Por ejemplo, decir «yo no sé nada» equivale a decir «yo sé algo». Pero, evidentemente, la lengua no siempre responde a esta lógica.

El latín y el alemán

No está de más traer a colación las relaciones que unen al latín con el alemán, ya que esto también es evidencia de la gran influencia que produjo el primero en las lenguas germánicas más allá del inglés.

Durante el gobierno de César Augusto se comenzó a invadir germania; sin embargo, el territorio hoy conocido como Alemania (forma en que los latinos denominaban al territorio ocupado por los alemanes) quedó fuera del Imperio.

Los dialectos germánicos tienen su origen en los de las tribus germánicas occidentales como los francos, los sajones, y los turingios, entre otros. Pero, ya desde el comienzo, el latín ejerció su poder en ellos con vocablos didácticos, eclesiásticos, académicos, legales, matemáticas, artísticos, científicos y filológicos. Algunos ejemplos:

Dekret, decretum (decreto)                Pulver, pulvis (polvo)

Talar, talaria (capa talar)                           Vokal, vocalis (vocal)

Quacht; quadratum (cuadrado)

Conclusión

Con todas estas evidencias (y las que faltan por ver) no cabe duda de que separar al inglés del español  –y, por ende, del latín– como si se tratase de lenguas completamente ajenas la una de la otra, sería totalmente absurdo. Incluso se ha podido apreciar que el alemán también tiene su parte latina.

Saber latín, entonces, no sólo es de utilidad para quienes hablamos una lengua romance, sino también para los de habla inglesa, ya que gran parte de su etimología pertenece al latín. Asimismo podrán evitarse dudas ortográficas.

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About Javier Bonet

Soy casi cien kilos de logófago empedernido y 1.85 de verbívoro impenitente. También, y parodiando al poeta Silvio, me considero un "servidor del pasado en copa nueva, un eternizador de dioses del ocaso". Me gustan la gente y los desiertos. Y escribir, y leer, y hablar, y el Instituto Marismas y todos sus marismeños.

4 thoughts on “Lo que nos deben los de inglés

  1. ¡Con el latín hemos topado! Bueno, sin contradecir lo dicho en este artículo, vendría bien precisar que en el caso del inglés, a la influencia del latín habría que añadir -siendo esta no me atrevo a decir que más determinante- la influencia del francés durante la época en que Inglaterra estuvo bajo el dominio normando. ¿No os suena esto de Robin Hood o de Ivanhoe? Así, por ejemplo, una palabra tan diáfana en su etimología como «posibility», no deriva directamente del latín «posibilitas», ni siquiera de su forma de acusativo «posibilitatem», la reconstruíble para las lenguas romances, sino que lo hace a través del francés medieval «posibilité».

    Y del latín y el alemán, ¿pues qué decir? Que sin alcanzar un volumen tal de étimos como el del inglés (la no romanización total del territorio es en ese aspecto determinante), el latín escolástico tienen influencia capital en la creación -en tanto que modelo- del alto (esto os lo explico otro día, si se tercia) alemán moderno, cuyas bases sintácticas y estilísticas sentó Lutero (sí, el protestante) en su traducción de la Biblia al alemán.

    Y cuando no encontremos base para decir que hay influencia del latín o del francés, pues pensemos que quizás sólo suceda que…

    …en el fondo casi todas las lenguas del occidente europeo -exceptuemos el euskera, las finoúgricas y puede que alguna más que ahora no recuerdo- proceden de un tronco común al que llamamos convencionalmente indoeuropeo.

    Bueno, que casi me ha salido un artículo advenedizo, jajaja.

    Salue!

  2. *Quacht, en los ejemplos de influencia del latín sobre el alemán, es un término inexistente, o yo al menos no logro localizarlo. El derivado alemán de quadratum es Quadrat («cuadrado», en su doble sentido, geométrico y matemático).

    Salue!

  3. Don F.J., el artículo que he publicado ha sido tomado, muy a la ligera, del oráculo de la modernidad, que es Google y Wikipedia, y responde únicamente a un «calentón» a la hora del café entre colegas de clásicas y de inglés; su intención es puramente divulgativa y a mí también me ha parecido excesivamente «somero», por decirlo de modo benévolo. Habría seguramente mucho que matizar, pero…
    Un saludo.

  4. Pese a lo matizable, me ha parecido un interesante artículo, por aquello de desmitificar la «pureza» de los idiomas y, de paso, reconocerle al latín toda una historia de sana influencia.

    Salue!