About

Soy casi cien kilos de logófago empedernido y 1.85 de verbívoro impenitente. También, y parodiando al poeta Silvio, me considero un «servidor del pasado en copa nueva, un eternizador de dioses del ocaso».
Me gustan la gente y los desiertos. Y escribir, y leer,  y hablar, y el Instituto Marismas y todos sus marismeños.

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